Ansioso me levanto de la cama y salgo de mi habitación para darme cuenta de que era mas tarde de lo que suponía, eso acarrearía consecuencias, algunas mala, como el que ahora solo tendría medio día para prepararme para emprender este maravilloso viaje…
Pero, también trae buenas noticias consigo, que sea así de tarde, significa que terminare los preparativos con prisas y por ende en medio de la noche estaré listo para comenzar, la noche siempre a abierto las puertas de mi corazón y mi mente.
Comenzamos este viaje con el pie derecho, ahora solo espero no torcerme un tobillo.
Llego distraído a la cocina , el hambre llama a mi estomago, quien reclama las horas de ayuno y exige comida.
Reviso concienzudamente el interior de una cacerola…
Chiles rellenos…
¡No entiendo como las personas comen eso!
Pero eso no retrasara mas mi viaje, gustosamente comeré uno de ese chiles y después regresare a mi habitación para ocultarme y preparar todo lo necesario escondido de los ojos curiosos…
O ese era mi primer plan…